Condena del Supremo por no repartir el premio del ‘cuponazo’


La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha condenado a dos empleados de un banco de Palencia a cumplir un año de prisión cada uno por adueñarse de la parte del premio obtenido con un cupón de la ONCE que correspondía a la limpiadora de la entidad bancaria. Los tres jugaban cada viernes un cupón y el premio lo obtuvieron coincidiendo con las vacaciones de la mujer. Ahora, los condenados deberán pagar conjunta y solidariamente una indemnización de 33.333 euros, la tercera parte de los 100.000 euros del premio, a la mujer como copropietaria del billete.

La sentencia considera probado que los tres compraban a partes iguales de un euro un cupón para el sorteo de cada viernes. Si alguno estaba ausente, los otros pagaban el importe y después el ausentado pagaba su parte. El reparto proporcional también fue acordado de forma verbal.

De este modo, el 7 de septiembre de 2012 y cuando la limpiadora había iniciado sus vacaciones, el cupón adquirido fue premiado con 100.000 euros y la cantidad cobrada por los dos ahora condenados, que ocultaron tal premio a su compañera. Cuando ésta se enteró y reclamó la parte correspondiente, los dos negaron el pacto y también a entregarle su parte del premio.

La Sala de lo Penal desestima el recurso de casación interpuesto por uno de los condenados contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Palencia, porque concluyen que «entre los acusados y la perjudicada existía un pacto verbal para la adquisición conjunta todos los viernes del «cuponazo», aportando cada uno de ellos un euro, siendo el reparto del hipotético premio proporcional a dicha cantidad (un tercio del premio)». Entre los indicios aporta la declaración del vendedor de los cupones de la ONCE que declaró haber visto a los tres comprando el cupón, de gran credibilidad por tratarse de un testigo directo de la forma de proceder de los tres durante un año.