Condenado un fontanero por la explosión de una caldera que carecía de seguridad


La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado al pago de una indemnización de 494.723 euros a un fontanero por la explosión de una caldera que no contaba con los dispositivos de seguridad y cuya explosión causó lesiones graves a los habitantes de la vivienda, entre ellas la pérdida de las extremidades inferiores por parte de uno de ellos, con el reconocimiento de una incapacidad permanente absoluta.

La resolución resuelve de este modo el recurso de apelación contra la sentencia del Juzgado de lo Penal nº 1 de Santander, y la Audiencia eleva la indemnización que deberán percibir los lesionados, con respecto a la cantidad que había dictado el Juzgado, que se limitaba al pago de 275.028 euros, además de una pena de dos años de prisión y otra de inhabilitación para el ejercicio de la profesión de fontanero o instalador de calefacciones por un periodo de cuatro años. No obstante estas últimas condenas no han sido recurridas.

El instalador había efectuado la instalación de un sistema de calefacción central en la vivienda de los afectados y luego, años más tarde, la modificó para colocar una paila en el hogar de leña, con el objetivo de aprovechar la fuente de calor de la chimenea para calentar los radiadores. Sin embargo, no dispuso de regulación de temperatura ni de sistema alguno de expansión. Tampoco modificó los sistemas preexistentes de alivio de la sobrepresión ni los diámetros de las tuberías. Según la sentencia, “faltó a las más mínimas normas de cuidado exigibles e infringió la legislación de seguridad sobre este tipo de instalaciones”.

Por todo ello, en enero de 2003 tuvo lugar una explosión en la caldera, que causó graves lesiones físicas y psíquicas a los propietarios y habitantes de la vivienda. Además, la explosión produjo daños en la vivienda que han sido valorados en 104.319 euros. Por todo ello, la Audiencia dispone una indemnización de 377.568 euros para la mujer; 12.835 euros para el hombre; 32.585 euros por los daños materiales que deberá pagar a ambos; y 71.735 euros para la aseguradora que adelantó parte de la indemnización por los daños en la vivienda.