La Clínica del Rosario y tres aseguradoras obligadas a pagar 1.350.000 euros por una imprudencia médica en un parto


1.350.000 es la cuantía que deberán abonar las aseguradoras Mapfre España, Berkley Insurance y Marketform (Lloyd’s) a Francisca Fernández García, de 45 años, y Luis Ramos González, de 49 años, padres de Álvaro, un menor de 9 años con parálisis cerebral, a causa del sufrimiento que padeció antes de su nacimiento por no haber sido extraído del útero materno horas antes, por una supuesta ausencia de asistencia médica por parte de la ginecóloga.

La cantidad es fruto de un acuerdo entre las aseguradoras y el abogado de los demandantes, previo a las conclusiones del juicio oral, que se había celebrado los días previos contra la ginecóloga Alicia Guntiñas Castillo y la matrona Guadalupe Mateos Luego, como responsables civiles y penales y el Sanatorio Nuestra Señora del Rosario, como responsable civil. No obstante, las aseguradoras aseguran que dicho desembolso no supone el reconocimiento de la culpa. Las cantidades concretas abonadas son: 300.000 euros a cargo de Mapfre España, en nombre de la Clínica; 350.000 euros por parte de Berkley Insurance, que cubría la responsabilidad civil de la ginecóloga; y 792.000 euros a cargo de Marketform (Lloyd’s), por parte de la comadrona. A la cifra final hay que sumarle 90.000 euros en costas, por lo que asciende a 1.442.000 euros.

No obstante, el acuerdo no cierra el caso, porque la doctora Guntiñas y la matrona Mateos están pendientes de su sentencia. Los hechos ocurrieron el 27 de marzo de 2007 y el proceso ha sufrido retrasos porque la Fiscalía solicitó su archivo en dos ocasiones, lo que motivó que la Audiencia Provincial ordenara que continuara la instrucción. El abogado de los padres, Gómez Chaparro, ha solicitado una pena de prisión de 3 años y 4 años de inhabilitación tanto para la ginecóloga como para la matrona. Considera a ambas responsables de una acción negligente y de imprudencia grave; la consecuencia, el nexo causal, de la grave enfermedad del pequeño Álvaro, de la que nunca podrá recuperarse.